LOS ZUCCHINI
2 zucchini
250 g de ricotta
100 g de nueces
1 limón
Queso parmesano
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
Cortar los zucchini en láminas bien finas.
En un bol mezclar la ricotta con las nueces picadas bien chiquitas y la ralladura del limón.
Rallar el queso parmesano e integrarlo a la preparación, reservando un poco para el final.
Condimentar con sal y pimienta.
Colocar una bolita de ricotta en un extremo de la lámina de zucchini y enrollar.
Hacer lo mismo con las demás láminas.
Colocar un poco del queso rallado por encima y llevar al horno a 180 grados hasta gratinar, en una placa con un poco de
aceite de oliva.

LA PASTA
600 g de pasta larga seca
Sal
Aceite de oliva
Cíboulette
Hervir la pasta seca en abundante agua con sal al dente. Escurrir, condimentar con aceite de oliva y servir en platos.
Luego colocar 2 o 3 rollitos de zucchini para terminar el plato.
Decorar con bastones de ciboulette.
Para no estar mucho tiempo en la cocina al terminar el plato, si se desea, se puede blanquear la pasta, cocinándola entre
6 y 7 minutos en agua hirviendo y cortando la cocción con agua y hielo en un bol.
Se debe guardar en la heladera con un poco de aceite de oliva para que no se pegue y listo. Si se dispone de menos tiempo
todavía se pueden cortar los zucchini bien finitos, desmenuzar la ricotta, picar las nueces y saltear todo con un poco de
oliva y un diente de ajo en lugar de cocinarlo en el horno.
Después, agregarla pasta cocida junto con el queso y la ralladura de limón.
Los zucchini se consiguen durante todo el año, pero encuentran su mejor forma en los últimos tres meses. Ahora, si tienen
suerte, pueden pedirle al verdulero que se los dé con la flor, que pueden usar para rellenar o freír. Para elegirlos tengan
en cuenta que son delicados, busquen los más brillantes, lisos, sin golpes, bien verdes y no muy largos. Para guardarlos,
lo mejor es no lavarlos hasta usarlos
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